sábado, 4 de julio de 2015

miércoles, 1 de julio de 2015

12 metros cuadrados y pelo negro brillante




12 metros cuadrados para mirar y remirar alrededor.

-Esto va aquí, y esto allá, ¿ve? Es todo lo que me importa.

Una caja sobre otra caja sobre una balda sobre una cosa sobre coloritos y formas hipnóticas.

-También necesito el pasillo para las mierdas grandes que no me caben aquí y las otras las colgaré en... aquí no caben... ni aquí... las colgaré en el techo y en las vigas y en este rincón me cabe este detalle y aquí pongo mi firma y este espacio lo ocúpoyo.

-Bueno...

-¡No! Jajajajajaja. Si no le estoy preguntando.

Entra una moto enrome a toda velocidad. Un melenudo se baja, con los hombros inmensos al descubierto.

-¡Qué hombros más interesantes! ¡Me valen!

El melenudo se le queda mirando y se encoge de hombros. No se encogen; se hacen más evidentes aún.

-Y mire, ¡debajo de esto tengo esto otro tan interesante! Me encanta hacer estas cositas... ¡Soy un loco!

Un pie del melenudo sobre uno de los montoncitos y toda la madera y el papel quedan reducidos a pellizquitos de suciedad.

¡Ha hecho mucho ruido y todo el mundo le mira!

Ya nadie silva.

El melenudo se echa el pelo negro brillante hacia atrás y va hacia la chica, que reposa de fondo interactivo destructivo-relajante.

-¡No me traten así! -dice el pintor-inventor, resoplando hacia la pareja que se acerca lentamente, él a ella y ella a él.

Y él a ella.

Y le da un beso bonito sin manos.

Y se acabó la historia.

jueves, 21 de mayo de 2015

sábado, 9 de mayo de 2015

Falda de Frida

Para los días de kahlor.